Leer es el coco de mi vida

Mis papás son buenos lectores, en la casa cada uno tiene su biblioteca, revoltosas eso sí, por eso creo que no me inspiré. Ellos, basados en las teorías que habían leído de Freire, no me forzaron a nada en la vida. Entonces yo a los 16 años, cuando llegué a la prepa, había leído cinco libros, exagerando.         

Para mi sorpresa el primer año de la prepa caí en el grupo de Rosa María Meza; queridísima maestra. Era bien conocida porque dejaba leer un libro cada semana. Quería morir cuando lo supe. Tortura. Confieso que eran novelas de unas 100 páginas, cuando eran más de 150 nos daba dos semanas. Y agárrate Pedro que hay te va: leía mañanas, tardes y noches; conocí los sillones rojos de la biblioteca y los de mi casa, librerías de viejo y hasta me metí a los libreros de mi papás; vi videos de cómo leer sin dormirte, y lo conseguí (todo está en la columna y en irle haciendo preguntas al libro: ¿cómo te va?, ¿qué me cuentas?, ¿quién te escribió?). Y así lo fui logrando cada semana. La clase era los lunes y nos hacía escribir una cuartilla en vivo: muy performativo el silencio de las plumas escribiendo. ¡Qué experiencia! En mi último año de la prepa volví a inscribir literatura con ella y fue bellísimo. A partir de ahí seguí leyendo un poco más; sin exagerar.     

En la universidad, de intercambio en la UBA tuve a otro profesor, Jorge Dubatti, que nos pedía leer dos libros a la semana: una obra de teatro y teoría. Ese semestre dejé dos clases por atender bien esa; buena decisión. Fue una experiencia fortalecedora, sobre todo porque leía teoría literaria y filosofía que al principio no entendía ni las comas.     

Ahora tengo el ritmo de leer un libro al mes, más algún capítulo que se cuela sin planearlo. Sí, está medio mediocre, pero vieran cuántos artículos, audiolibros, podcast, blogs leo. Además, el movimiento y los rituales cotidianos también son trazos: son escritura.   

Pero quizá es momento de cambiar el performance de mi ser lector: dejaré un libro en la cocina, otro en el buró, otro en la sala y leeré aunque sea tres páginas. Voy a ponerlos como si fueran hormigas que están por todos lados. O como la gente que deja galletas en el comedor, la cocina y el cuarto y todo el día come galletas.

Yo antes pensaba: si no voy a leer una hora pa qué me hago güey, mejor ni leo, ya tendré tiempo al rato y nunca llega ese rato. ¡Pero ya no más! Ahora buscaré leer y escribir con esa urgencia de la prepa, con la curiosidad de entrar en las conversaciones del mundo que los libros contienen.     

En fin, lo que si tengo, es un gusto especial por la poesía. Tanto, que cuando me clavo, leo desde la regadera. Estiro el brazo, tomo el libro a lo lejos y leo en voz alta mientras me baño.    

No es cierto, eso es de Los Detectives Salvajes. Pero cierto es que antes de abrir la puerta de mi cuarto en las mañanas me gusta leer a lo menos tres poemas.    

Posdatas:

1*Leer es como llegar tarde a una conversación, no esperes llegar y entender, mejor quédate, escucha y escucha.

2**Qué coraje me entraba cuando en el recreo de la secundaria, Ana Lucia y Rosaura, se ponían a hablar de la última novela que estaban leyendo. Siempre las he admirado.

3***Por una hermosa coincidencia de la vida un día bailé con la Maestra Meza en una fiesta familiar.

4** Ten una relación libre de culpa con los libros, si no te inspira en este momento de tu vida, guárdalo, ni se va a ir ni se va a enojar. 

5* Alguien quien siempre me inspira a reflexionar es Aaron Benitez, en este video habla de como tener una relación más humana con los libros.

¡Abrazos!


¿Ustedes también siente culpa no terminan un libro?

Publicado por alejandrobastien

Las emociones son el lenguaje de las necesidades.

2 comentarios sobre “Leer es el coco de mi vida

  1. Me encantó tu relato. Al contrario de lo que pasó contigo, en casa Armando y yo pusimos en contacto a nuestras hijas desde que eran bebés (claro, todo de acuerdo a la edad), con el universo de las las letras y me alegra que no hayan desarrollado una repulsión a ellos 🙂
    Y por otro lado, te confieso que yo también le agarré el amor a los libros en la prepa.
    Te abrazo,
    Li

    Le gusta a 1 persona

    1. Gracias por escribir, ¡me hace muy feliz! Qué bello que hayan estado en contacto con letras desde pequeñas. Siempre aprendo y disfruto más de la vida cuando estoy con ellas.

      Me gusta

Responder a alejandrobastien Cancelar respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A <span>%d</span> blogueros les gusta esto: